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lunes, 14 de febrero de 2011

Más que moda



No me entusiasma la ropa de esta tienda. Creo que no he comprado ni una sola camiseta o vestido. Los encuentro todo raro, sin forma, de colores apagados... quizá es que no he tenido paciencia para buscar.
Lo que si me gusta son los accesorios para el pelo: diademas, orquillas, gomas...
También merece la pena la ropa para niños y los pijamas con sus héroes favoritos a buen precio.
Pero vamos que esta entrada no era para hablar de moda, ni de rebajas, lo que pasa es que la cabra tira al monte.
El mejor H&M de Madrid no me lo parece por la colección que tenga o lo rápido que va la cola al pagar sinó por ese magnífico edificio clasicista de 1924 donde se encuentra; en plena Gran Vía que con el siglo XXI ha visto desaparecer sus cines y tiendas míticas -Madrid rock por ejemplo- para reconvertirse en palacetes de Amancio y colegas.

Es lo que le ha pasado a los cines Avenida del número 37 cuyas paredes oirían muchas risas mientras se proyectaba la genial 'Cinema Paradiso' sin saber que algún día le ocurriría algo parecido a pesar de estar en una gran capital europea en vez de en una pequeña aldea italiana.


Ahora en el sótano, los chicos buscan su camisa para su 'Fiebre del sábado noche' sin saber que ahí mismo actuó Frank Sinatra cuando era la mejor sala de fiestas del país, el Pasapoga. Allí acudían, entre otros, los "Duques" del estraperlo de la posguerra para impresionar a sus "Catalinas" con los asientos en primera fila mientras ellas se miraban orgullosas en los espejos del techo filigranado imaginando una vida de ensueño junto a su "enamorado" sin darse cuenta de que en realidad se convertiría en una catalina pero con minúsculas.(Véase 'Uno de los nuestros').




Como siempre, intento sacar lo positivo de las cosas que no tienen solución y lo bueno de esto es que se han mantenido algunos de los elementos originales del edificio que es el mejor maniquí de la tienda.
Está vestido con mármoles y murales clásicos (eso si, de imitación). Repeinado con enormes espejos. Por pendientes impresionantes aráñas de cristal. Como maquillaje coloridas vidrieras y rojo pasión combinado con los grises ahumados que tan de moda están esta temporada.
Lo mejor de todo es que se deja fotografiar.


Arquitecto: José Miguel de la Quadra-Salcedo Arrieta-Mascarua












Soñadora cual 'Amelie, me pasaré alguna que otra vez para ver si como homenaje al cine, algún día, encuentro el clon (que dirían las fashionistas) del Givenchy que lució Audrey Hepburn en 'Desayuno con diamantes'.

Por cierto, ya que estamos de resaca de Goyas, me encantaría recibir un comentario de aquel que guarde el recuerdo de ver el estreno en estos cines de una de las mejores películas españolas 'El Verdugo'. ¡Lo que debió significar su humor negro en la época y la falta que hace en estos tiempos de crisis!

miércoles, 26 de enero de 2011

Próxima parada: Chamberí


Seguramente esta estación de metro sea conocida por muchos de vosotros pero yo la descubrí hace, como quien dice, dos días.
Iba "enMimismada", mirando hacia la infinita oscuridad del túnel cuando de repente se hizo la luz y apareció una pared con pequeños azulejos blancos y rectangulares típicos de las primeras estaciones. Dentro del rombo rojo: "CHAMBERI"
-¡Oh!, ¡una estación fantasma!. Genial, próxima entrada Chamberí.
Pensaba que tendría que volver a hacer el trayecto Bilbao-Iglesia o viceversa para conseguir la foto pero cual fue mi sorpresa cuando con dos palabras en el afamado buscador comprobé que era un museo gratuito. Así que allá que me fui.

Nada más picar mi billete y atravesar el torno llegué al siglo XX.
17 de octubre de 1919.
Alfonso XIII, bastón en mano, se atusa el bigote. Acaba de inaugurar la primera línea del metropolitano que lleva su nombre como reconocimiento a su aportación personal de un millón de pesetas para la realización de la obra.
El arquitecto, Antonio Palacios, se muestra orgulloso de su proyecto. Su idea de utilizar cerámica con acabados brillantes y coloristas para conseguir que la gente pierda el miedo a bajar los 10 metros de profundidad y a viajar en estos trenes que circulan ¡a 25km/h! parece que va a surtir efecto.
Las familias obreras de Cuatro Caminos están contentas sabiendo que podrán acercarse a Sol en pocos minutos atravesando tan solo seis estaciones:Ríos Rosas, Martínez Campos (Glorieta de Iglesia), CHAMBERI, Glorieta de Bilbao, Hospicio (Tribunal) y Red de San Luis (Gran Vía).
De repente se acerca el tren ante las caras de asombro de los que allí se agolpan.
Acaba de nacer la línea uno y con ella Madrid entra en el club de las ciudades europeas con underground : Londres, Budapest, París y Berlín.





Ni se podían imaginar entonces que solo era el principio de los más de 280 km de vías, 14 líneas y 292 estaciones que tenemos hoy.
A veces vuela, otras saca de quicio.

jueves, 12 de marzo de 2009

¿Torres Blancas?


Quién me iba a decir a mi cuando me gustaron tanto al verlas en televisión, que años más tarde todas las mañanas laborables me darían los buenos días. Así es desde 2005 y por fin me he dignado a indagar en su historia para averiguar por qué, como Puertollano que ni es puerto ni es llano, éstas ni son torres ni son blancas.
La explicación, coincidiendo con tiempos de crisis, es sencilla: presupuesto.


En principio se pensó en la construcción de dos torres en las que se mezclarían hormigón con polvo de mármol para conseguir el color blanquecino. Finalmente no se hizo ni lo uno ni lo otro y hoy en día sigue preocupando la forma de conseguir fondos para su mantenimiento. Una de las últimas, el rodaje de la película The Limits of Control que se estrenará este año.

El proyecto, la mayor expresión española de arquitectura orgánica, es del arquitecto navarro
Francisco Javier Saénz de Oiza y fue propiciado por el industrial, mecenas y vanguardista, también navarro, Juan Huarte. Un edificio de viviendas con aspecto arbóreo y jardines en altura, construido entre 1964 y 1969 que consiguió el premio de la Excelencia Europea en 1974 y hoy en día goza del reconocimiento de la comunidad internacional de arquitecto.
Me entusiasman esa especie de cilindros que lo componen, los balcones asimétricos, las celosias de madera y las terrrazas que sobresalen arriba, donde una vez hubo un restaurante que servía comida a los vecinos por unos pasaplatos habilitados para ello.
Mi amigo el "arquitecto" y yo, nos "aventuramos en lo desconocido, a un camino no recorrido con una actitud ilusionada y fuerte"* para subir, pero no pudo ser y nos tuvimos que conformar con la entrada, una viaje rápido a los años 60: cristales tintados de rojo, lamparas de globo y escaleras, esta vez si, de mármol. Nos quedamos alucinados, nos encantó la corta pero gratificante visita y nos quedamos con ganas de más.

Las vistas desde los 71 metros de altura deben ser increibles, para muestra el cuadro
Madrid desde las Torres Blancas del pintor manchego Antonio López, una obra que por cierto llegó a alcanzar los 1,38 millones de libras (1,74 millones de euros) el pasado año en una subasta de Christiès en Londres.
Lógico que el autor, una vez concluida la obra decidiera quedarse a vivir, yo desde luego ¡me he enamorado! porque "la belleza está en el interior..." y si no atentos al plano.



Más información.

* Frase de Sáenz de Oiza.

lunes, 9 de febrero de 2009

¡Con luces de neón!

Tal y como está el tiempo he tenido que tirar de "fototeca" para no dejar esta semana sin entrada.




En pleno Barrio de Salamanca, desde cualquier punto de la calle Goya, vemos como se alza con su aguja de hierro calada, elegante e inmaculada la parroquia de la Concepción.
Cuando cae la tarde, la aureola que corona la escultura de la Inmaculada, da a la iglesia unos tonos azulados que hacen juego con el cielo de Madrid (queda pendiente la foto). Lo más sorprendente es que estas luces son de neón cosa que no gustó mucho en la época pero que a mi particularmente me parecen muy acertadas como remate a la torre de 44 metros de altura y su estilo de "trazas goticistas, con detalles ornamentales modernistas".

Su construcción comenzó en 1902 y aunque las obras finalizaron ocho años después, en 1947 se tuvo que ampliar la cripta debido a las numerosas familias adineradas que querían ser enterradas allí. Aún siendo tan "joven" ya forma parte del Patrimonio Histórico de la ciudad.

El día que tomé las fotos, la iglesia estaba cerrada y solo pude acceder al patio exterior dónde por cierto hay una floristería que le da un cierto encanto.


martes, 16 de diciembre de 2008

La iglesia desapercibida























Esta joya del neobizantino madrileño me sorprendió hace ya algunos años al salir del metro Retiro de camino a una cita que tenía en Lagasca. Nada más levantar la vista, la gran cúpula anaranjada y los dibujos de su fachada blanca me hicieron pensar por qué no conocía yo la existencia de esta maravilla. Es lo que nos pasa a los madrileños, que fuera no perdemos detalle pero en nuestra propia ciudad las prisas nos ciegan y nos perdemos así delicias arquitectónicas como ésta.

El exterior te deja con la curiosidad de averiguar si el interior merecerá la pena, y después de estos años, en los que además han realizado la restauración, me he obligado a pasar por allí para comprobar que efectivamente lo merece. Los mosaicos venecianos característicos de este estilo hacen que sea una de las iglesias más bonitas de Madrid, aunque las cuatro personas que encuentro dentro y que se sorprenden al verme con la cámara me demuestran que no es una iglesia muy visitada por turistas, una pena, pero por otro lado casi mejor así se puede disfrutar del silencio, roto solo por mis pasos y el clic de las fotos (que me hacen pasar un poco de vergüenza).





Para los más curiosos decir que su nombre exacto es Parroquia de San Manuel y San Benito en honor al matrimonio que donó los terrenos para su construcción, Manuel Caviggioli y Benita Maurici, catalanes de origen italiano cuyos restos reposan en la iglesia. El arquitecto fue Fernando Arbós, artífice también del Panteón de Hombres ilustres y la basílica de Atocha entre otros.


martes, 2 de diciembre de 2008

La casa de los niños


-Esa es la casa de las madres- me decía siempre la mía cuando nos asomábamos por la ventana del hospital Santa Cristina dónde la suya estaba ingresada.
Como mi cámara está en el bolso, aprovecho la buena vista para hacer unas fotos, pensando "ya buscaré información para ponerlo en el blog si encuentro algo interesante"

El edificio es relativamente moderno, del 1930, actualmente está en concurso para su rehabilitación aunque no he podido encontrar para qué será utilizado cuando concluyan las obras.Lo que si he podido averiguar son algunas de las agridulces historias que guarda entre sus paredes gracias a un amplio trabajo de D. Pedro Espina Pérez muy muy interesante.

En realidad más que "casa de las madres" fue la "casa de los niños", llamada oficialmente "Instituto de puericultura de Madrid" y vulgarmente "nueva inclusa de Madrid".
Fue construido entre 1929 y 1931 porque el edificio destinado a tal uso que por entonces estaba en embajadores era ya un caserón viejo y frío con malas condiciones para los niños. Este sin embargo, iba a ser un centro con grandes ventanales por los que entrase la luz del sol, cesped en el que jugar, solarium, incluso piscina.
Otra de las mejoras fue la sustitución del torno dónde habitualmente dejaban a los niños por una sala más acogedora e íntima en la que Sor Irene consolaba a las madres con voz dulce y cariñosa. Una monja que trabajó en las inclusas desde 1917 hasta su muerte en 1977 registrando y archivando todos los papeles de ingreso, incluso los de las antiguas casas en los que aparece inscrito el héroe de Cascorro Eloy Gonzalo.

Inaugurado oficialmente en el 1933 el 25 de diciembre de ese mismo año, llegan seis niños, algunos con nombre, a otros se los tuvieron que poner y como no podía ser de otra manera fueron Natividad y Jesús, junto con apellido comunes evitando el Expósito, de la Cruz o de Dios típico de los hospicianos.
Se queman las ropas con las que llegan, se archivan las medallas y papeles que tuvieran y se les indica a las amas de cría a cual deben amamantar cada una.
El 6 de enero, los reyes magos no se olvidan del hospicio y llegan con regalos.
Todos los periódicos de la época dedican algún reportaje reconociendo y admirando la gran labor que se hace y lo bien cuidados que están los niños.

Pero en el 36 todo cambia, la situación en Madrid es cada vez peor y repercute en el centro: escacez de alimentos, falta de medicamentos, suciedad, aumento de niños, dos o tres muertes diarias... Todo ello agravado por la sustitución de las monjas por enfermeras poco preparadas y que hacen tan solo la mitad del trabajo. (Las monjas tienen que huir como paisanas ayudadas por los empleados).
A últimos de Octubre, el doctor Jaso Roldán, encargado del centro, recibe la orden de trasladar a todos los niños junto con las nodrizas y enfermeras a Valencia, dándole para ello tan solo unas cajas de leche merengada y 10000 pesetas.

En 1940, acabada la guerra, se retoma la actividad de la casa con una nueva organización en la que se encuentran de nuevo las Hermanas de la Caridad. Se recogen niños menores de dos años de cualquier procedencia: abandonados, de madres viudas, de matrimonios que no tienen medios económicos para mantenerlos... además de madres solteras de lactantes que pueden permanecer junto a sus hijos en la casa a cambio de amamantar también a otros niños. Se podía adivinar cual era el suyo y cual no.
Aunque el edificio tenía buenas instalaciones, éstas estaban ya muy deterioradas por el escaso mantenimiento que tuvieron en los años de la contienda y así las enseñaban a la prensa, aunque
orgullosos, los médicos enseñaban también la mesa en la que realizaban las autopsias donde las hizo anteriormente el profesor D. Ramón y Cajal.

Fotografía 1970 (Historia de las inclusas)

En 1957 crecen las solicitudes de adopciones, y en 1969 se llega a la cifra máxima de 163.
El doctor Javier Matos, director del centro en esta epoca cuenta varias anecdotas en una entrevista:
Algunas parejas devolvieron a niños mulatos cuando al crecer se les oscurecía la piel.
Llevó a cabo una operación de un niño con un soplo en el corazón eligiendo a conciencia para ello a dos médicos sin hijos, uno de ellos adoptó al niño.
Recuerda especialmente el caso de un pequeño que llegó una tarde nevada de Nochebuena, el portero le preguntó qué hacía allí, a lo que el niño dándole un papel le respondió "mi mamá no me quiere".La carta de la madre lo explicaba todo, afortunadamente para él apena estuvo allí unas horas porque el día de Navidad fue a buscarlo una pareja que ya tenía varios niños adoptados.


Todas estas historias y muchiiiiisimas más sobre las inclusas de Madrid pinchando aquí..



lunes, 24 de noviembre de 2008

La torre adornada


A unos pasos del km cero se encuentra una de las plazas más pequeñas y bonitas de la capital, la plaza de Canalejas, cuyo conjunto arquitectónico merece la pena observar y estudiar detenidamente.
Esta vez me quedo en la Casa de Don Tomás Allende, su nombre no lo conocía hasta hoy mismo, para mí era (y es) "el edificio de la torre adornada de Canalejas".

Fue construido como edificio para comercios en su planta baja y viviendas en las superiores proyectado por Leonardo Rucabado (aunque finalizado tras su muerte por Saiz Martínez y Cabello Maíz). Este arquitecto cántabro quiso traernos a Madrid un cachito de su tierra utilizando para ello el estilo montañés y regional, típico de la época (1916-1920).
La solana montañesa de madera bien lustrada en la fachada de la carrera de San Jerónimo, así como los escudos de armas y las torres en ladrillo y piedra adornada con cerámicas del taller del pintor Zuloaga hacen que este edificio sea uno de los más fotografiados por los turistas.















Quisiera saber que sentirían los inquilinos del ático el 31 de diciembre al tomar las uvas con las campanadas del reloj de Sol a la vuelta de la esquina sonando en directo para ellos, sin necesida de encender televisión ni radio.
Afortunados.

domingo, 23 de noviembre de 2008

Paseo por Delicias



Apenas he encontrado información sobre este edificio que pasa desapercibido en pleno Paseo de las Delicias.
Una curiosa inscripción y un cierto aire meláncólico llamaron mi atención la primera vez que lo ví.
Gracias a la web www.madrimasd.org he podido saber que "fue construido por el arquitecto Julio Martínez-Zapata Rodríguez entre 1901 y 1914 en estilo neomedievalista pero utilizando el ladrillo de la arquitectura neomudéjar madrileña" para albergar el Instituto del Pilar para la educación de la mujer y huérfanas hijas de Madrid. Actualmente es un colegio confesional católico concertado.



Me gusta imaginar que por las mañanas, muy temprano, Sor Josefa, bajita, de piel muy blanca, cara redonda y sonriente, barría la entrada mientras Pepe el lechero con camisa y gorra azul subía hacia Atocha en su bicicleta.
Dentro, por los pasillos, correteaba la pequeña Paloma de pelo negro y ojos grandes que soñaba con ser enfermera.









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