domingo, 28 de octubre de 2012
Vinos y tapas
No hay cosa que me de más rabia que pedir unas cañas en un bar y me pongan un bol de palomitas chiclosas del año pasado. Bueno si, que no pongan ni eso... Lo peor de todo es que en ese tipo de bares la bebida suele valer el doble cuando no el triple y entonces ya si que consiguen que no vuelvas.
Nada de esto ocurre en Divino Tinto.
Es un bar del jovencito barrio de los metales pequeñito pero matón. Cada ronda por su puesto con su tapa buena y GRATIS. Jamón, canapés de gambas al ajillo, patés, mejillones tigre, mini sandwichs de ternera con cebolla caramelizada, olivas verdes de sabor contundente, los típicos boquerones en vinagre que no faltan en ninguna taberna madrileña, hasta cangrejos de río en salsa. Vamos que a los que con dos cañas se nos va la cabeza nos merece la pena seguir pidiendo aunque se queden a medias porque los pinchos lo merecen.
Otra opción es pedir directamente algo que se te antoje en tostas que van desde los 3,50 hasta los 5 euros la más especial como son la de jamón ibérico (la preferida de la cuñada que se me ha colado en la foto) o la de cordero desmigado sobre patatas panadera. Para los que nos gusta picotear de todo un poco lo mejor es pedir una o dos diferentes por persona puesto que vienen partidas en cuatro trozos. Aún así no creo que puedas acabar con todas porque hay muchas donde elegir: ventresca con pisto manchego, morcilla con manzana, perdiz escabechada, solomillo con salsa de mostaza, bacalao, lacón con queso brie, magret de pato.... Para que vuelvas.
Como su propio nombre indica el rey de copas es el vino y entre ellos puedes elegir madrileños, Rioja, de Rueda, Rivera del Duero, Albariños... aunque también sirven cócteles y gin tonics variados.
Ideal para una tarde de domingo si no fuera porque precisamente este día cierra, lo que mirado por el lado bueno te da la oportunidad de conocer otros bares cercanos donde también ponen su tapa como dios manda y de los que ya os hablaré en otra ocasión. Porque lo tengo comprobado, si lo que quieres son buenas tapas déjate de cadenas en centros comerciales y conoce el barrio-barrio.
Como siempre, podeis ver la ubicación exacta en el mapa de la derecha.
lunes, 21 de marzo de 2011
Los siameses de Arganzuela

Casi cuatro semanas sin historias. No es que haya abandonado esto, es solo falta de ganas, pero sobre todo de inspiración.
Confiando en que me saliera algo en condiciones y aprovechando que no hay nubes que me fastidien la luz he cogido la cámara para buscar alguna foto de paso que iba a por el pan, porque cualquier barrio y cualquier edificio guardan mil historias (y si no como en los pueblos, me las invento).
En realidad ya tenía un objetivo pensado, unos siameses amarillos que estando donde están, cerca de la que podría ser una de las plazas más feas de Madrid, la de Legazpi, y en un paseo que solo tiene bonito el nombre, Delicias, es normal que destaquen, incluso desprendan un cierto encanto.
Hablo de la colonia de viviendas conocida (por la gente del barrio de toda la vida porque a mi me ha costado bastante saberlo) como Pico del Pañuelo ya que están sobre un plano triangular.
Fue diseñada por el arquitecto Fernando de Escondrillas, especializado en la construcción de casas baratas, entre 1927 y 1930 para alojar a los trabajadores de las empresas cercanas y el entonces recién inaugurado matadero. Supongo que algo parecido a lo que hoy conocemos como viviendas de protección oficial.

La forman bajos comerciales y 1585 pisos por lo que he podido leer bastante dignos para ser baratos, en aquella época claro, porque he visto uno de ellos en una web inmobiliaria y son ¡248000 euros! por un ático de 55m y 2 habitaciones. Pero es que actualmente se paga el suelo y la especulación y lo que hace ochenta años estaba en los arrabales de la capital hoy se encuentra casi casi en el centro, perfectamente comunicado y al lado de lo que pronto será una de las mejores zonas de ocio de Madrid, el Madrid Río. Precisamente por esto toda la manzana junto con otros edificios de la zona están incluidos en un plan de rehabilitación en el que ya se está trabajando. Concretamente en la colonia se va mejorar la accesibilidad instalando ascensores, se actualizarán los comercios del perímetro (especialmente los del paseo de la Chopera frente al matadero), incluso eliminarán la horripilante gasolinera de Legazpi (ojalá y de verdad caiga esa breva).A pesar de todo sigo pensando que estos pisos cuestan más de lo que valen, vamos como el 99% de las viviendas en venta del país, así que yo de momento no me hipoteco.
jueves, 26 de agosto de 2010
La casa del Reloj

El reloj ha marcado ya demasiadas horas en las muñecas manchadas de los que se reunen en esta casa para bailar agarrados el bolero.
María lleva el collar rehecho con perlas de otros ya rotos, los labios pintados para avivar una sonrisa casi permanente y mucho perfume dulzón de su marca de siempre.
La leve cojera no le ha impedido llevar paso ligero para no perder el autobús rumbo a Legazpi y con él dar esquinazo a las tristuras que ha dejado encerradas en casa junto a las miles de fotografías que empapelan las paredes y los cientos de adornos inservibles que decoran los muebles. (No sabe lo que es el minimalismo ni falta que le hace).
Y allí estaba, en la sala de baile, como cada tarde. Pero ella ya no espera a que la saquen a bailar como hacía cuando era moza; si no llega su compañero habitual le pide la pieza al primero que la mira dos veces. Le importa poco el "qué dirán".
No tiene a quien darle explicaciones pues el cura lo dijo bien claro "hasta que la muerte os separe" y aunque algunos fuesen más papistas que el papa ella no quiso guardar más del luto necesario a aquel que decía no saber nada cuando le preguntaba de quién era el sujetador dos tallas más pequeño que había encontrado entre los cojines del sofá.
Claro que lo quiso, incluso le perdonó su debilidad por putas y prostitutas, aún le lloraba en su aniversario y le limpiaba la tumba el día de los Santos, pero ella estaba viva y quería disfrutar de esa nueva niñez que la vida la devolvía sesenta años después. La primera se la había robado el hambre y el trabajo en el campo como a tantos otros.
Ahora se creía más lista o al menos valiente, tanto como para no dejarse arrebatar esta segunda por las amarguras de aquellos que solo viven para criticar la felicidad de los demás porque no son capaces de buscar la suya propia.
Y los dolores.. bueno... ahí estaban, se sobrellevaban o se intentaban olvidar, esos buenos ratos eran su fuerza vital.
El edificio pertenece al complejo formado por trece naves que conforman el Matadero e Invernadero municipal, contruidos entre 1910 y 1925 por Luis Bellido en estilo neomudejar como tantos otros edificios de la zona y de la época.En la década de los setenta quedó obsoleto y finalmente cerraría en 1998.
Hoy todo el complejo es un macroespacio cultural. Concretamente en la casa del Reloj se encuentra un centro de mayores que es lo que me ha llevado a escribir esta historia ficticia que podría corresponderse con la de cualquiera de los viudos y viudas que se reunen allí.
miércoles, 19 de mayo de 2010
Just dance!

Mayo está siendo más ajetreado de lo que pensaba y tengo esto muy abandonado.
Cuando hay tiempo no hay ganas, cuando hay ganas no hay sol, cuando hay sol no hay tiempo.... y como dice la canción de Jamiroquai no me queda otra que bailar.
Un par de horas a la semana bastan para desconectar de todo y de todos, concentrándome solo en aprender correctamente los pasos y en acostumbrar mis oidos a los ritmos orientales para hacer sonar las moneditas del pañuelo anudado en la cadera.
La profesora siempre finaliza la clase diciendo "inspiramos y pensamos que nos vamos mejor que entramos". Y que lo digas, la sonrisa al salir por la puerta es de oreja a oreja y el pensamiento ¡siempre positivo!
Creo que solo por eso este centro se merece un hueco en mi Madrid recóndito.
Se llama a+, está abierto desde abril, a dos pasos de la plaza de Legazpi, entre las actividades que ofrece están el yoga y pilates pero como me gusta moverme elegí la danza oriental, ¡vientres al aire y complejos fuera!, comienzan los tambores y te conviertes en la habibti de la canción.
jueves, 29 de abril de 2010
Una de reciclaje
Bueno, pues... ambas podrían servirnos para ligar... pero en Madrid además han compartido un mismo edificio.
Lo que en 1900 era un gran solar entre las vías de Delicias y Atocha se convirtió en el principio de una de las marcas de cerveza más productiva e innovadora de España, la S.A Aguila.
El emprendedor Augusto Comas confió en este proyecto retando con su zumo de malta. al chato de vino que reinaba en las tabernas
Los primeros treinta años el negocio experimentó un importante crecimiento mientras que la década de los treinta fue nefasta. La falta de materias primas y la subida de impuestos encarecieron la cerveza provocando la caída de sus ventas, pero lo peor fue la ocupación del edificio durante la guerra civil que además se llevó por delante a algunos de sus directivos.
Pasada la guerra, la fábrica volvió a sus dueños y tras arreglar los destrozos se volvió a confiar en ella y en la sociedad que siguió creciendo y abriendo fábricas por todo el país.
En el 1962 aquí nacieron el barril de aluminio que todos conocemos y ¡la mítica litrona!.
El conjunto, diseño inicial del arquitecto Jiménez Corera, tiene detalles neomudéjares aunque sigue los patrones del racionalismo centroeuropeo de la época (comenzó a construirse en 1912)
Esta maravilla de la arquitectura industrial madrileña dejó de fabricar cerveza en el 1985 pero gracias a una iniciativa de Joaquín Leguina (primer presidente de la comunidad de Madrid) fue declarada bien de interés cultural y convertida por los arquitectos Emilio Tuñón Álvarez y Luis Moreno García-Mansilla en la Biblioteca y Archivo Regional de Madrid.
A mi lo que más me gusta es la singular maltería, formada por un cuerpo rectangular y otro cilíndrico del que sobresale la chimenea. Ahí precisamente es donde se encuentra la sala de lectura, hemeroteca y mediateca además de una exposición de la antigua maquinaria, que, para variar, no pude fotografiar...
sábado, 26 de diciembre de 2009
Mis cielos de Madrid
Hay a quién le gustan los días lluviosos y grises.
A mi me deprimen, prefiero ver el sol amarillo aunque me ciegue.
Solo los disfruto si puedo estar en casa acurrucada en el sofá
mientras el llanto del cielo relaja mis tensiones adormeciéndome.
Bueno, también me gusta saltar en los charcos aunque ya no tenga edad.
Tampoco me molesta caminar hacia casa mientras me moja el chirimiri
sabiendo que cuando llegue el calor me reconfortará.
Pero no, estos días no son buenos para hacer turismo en tu propia ciudad:
los coches te salpican,la cámara se moja, la luz no es buena para hacer fotos...
Mejor mirar al cielo desde el balcón e inventar nuevas miradas.
Feliz Navidad.
Para rematar, una frase del último libro que he leido:"Esta es la ciudad perfecta. Aquí nadie te pregunta quién eres ni lo que buscas. Y a cambio te da el cielo más bonito del país" (El cielo de Madrid, Julio Llamazares).
sábado, 15 de agosto de 2009
Estación del mediodía
Una de las construcciones que más me gusta mirar. Me entusiasma su cristalera.
Aún recuerdo cuando siendo muy pequeña pasé por allí en el autobús 86 con mi padre y me quedé mirando las obras mientras él me contaba que estaban remodelando la antigua estación del mediodia. (Obras que llevó a cabo Rafael Moneo entre 1985 y 1996)
Más tarde, usaba el cercanías para ir al centro desde Villaverde. Solo doce minutos y nos plantabamos en el Retiro o haciamos transbordo para coger la línea 1 a Sol, gracias a la nueva y por cierto fea estación esto ya no es necesario.
A la vuelta me gustaba pasar por la puerta del invernadero y mirar el panel con los trayectos nacionales para hacer siempre la misma gracieta "¿y si nos vamos en el primer tren que salga vaya donde vaya?" ¡Algún día lo cumpliré!
"Gracias" a la media hora que tardaba el tren de Atocha a Alcalá cuando iba a la universidad me aficioné a la lectura.
El peor recuerdo lo tengo del día 12 de marzo de 2004. Como todos los días, excepto el anterior, cogí el tren en Villaverde Alto hacia Embajadores rumbo a mi beca. Ese día todos ibamos muy callados, muy tristes, acongojados, con la mirada perdida. Ese día había asientos de sobra, ya que muchos, aún con el miedo en el cuerpo optaron por el autobús.
Al llegar a Atocha vimos como una grua movía uno de los vagones agujereados del día anterior, fue una imagen horrible y la vuelta a la realidad de lo que aún seguiamos sin querer creer.
Pero también tengo uno de los mejores recuerdos de mi vida. Aquel día de 2005 que convencí a mis abuelos con más de ochenta años para que se vinieran desde la Mancha a los madriles a darle una sorpresa a su hija.
La velocidad del ave les daba un poco de miedo, los chicos "sarasas" de al lado les hacían sonrojarse y las escaleras mecánicas casi les hacen caerse.
Quedaron sorprendidos con la estación: tan grande, tanto tren, con tanta gente... y a mi me encantaron sus expresiones de asombro. Os echamos de menos.
Y ahora que ya se me han acabado las vacaciones.... como dice Sabina "yo me bajo en Atocha, yo me quedo en Madrid."
El proyecto de esta estación de estilo decimonónico es de Alberto de Palacio, arquitecto e ingeniero.Fue llevado a cabo entre 1888 y 1892.
domingo, 12 de julio de 2009
Trencandís madrileño
de vivos colores y rejas filigranadas típicas del estilo conforman la fachada de la Casa-Taller de Patricio Romero metida entre bloques corrientes y un tanto.... feos, junto al Paseo de las Delicias.
Luis Ferrero Tomás, el arquitecto, fiel al eclecticismo solamente usó estos elementos modernistas como decoración y ornamento, ya que ni la estructura ni la composición del bloque de viviendas cumplen con las características del estilo.
pertenecientes al modernismo madrileño.
Seguiré buscando este estilo arquitectónico por los rincones de la ciudad porque aunque no lo veamos o no lo sepamos distinguir haberlo haylo.
domingo, 17 de mayo de 2009
Al Calderón
al Manzanares...
al estadio Vicente Calderón..."

Aquí cumplí uno de mis deseos cuando creía que era prácticamente imposible conseguirlo. No me refiero al doblete del noventa y seis sinó al concierto de U2 en la gira Vértigo 2006. Ilusionada me dirigí al estadio bajando por la calle melancólicos (que también tiene su gracia el nombrecito) cruzando los dedos para encontrar algún alma caritativa que me vendiese dos entradas. Después de dar una vuelta al estadio nos atrevimos a preguntar a un grupo de despistadillos que venían desde Valladolid con tres entradas de más.
Cuando entré no me lo podía creer... Ahora que lo recuerdo es curioso que fueran pucelanos porque casualmente la primera vez que fuí a un partido al Calderón fue un Atlético de Madrid - Valladolid cuyo resultado de 5-1 hizo que no parásemos de hacer la ola, saltar, gritar... mientras que en el frente volaba una muñeca hinchable a la que cantaban como si fuera la tan famosa novia de Suker de por entonces...
Fue en 1966 cuando se inauguró como Estadio Manzanares siendo además el primer estadio europeo con asientos para todo el aforo.En el 71 tomaría su nombre actual en honor al presidente de aquel año y en 2003 sería el primer estadio español con calificación "cinco estrellas", como las mahous que se han bebido y beben los colchoneros a veces para celebrar las alegrías, a veces para ahogar las penas.
No puedo dejar de dedicar la entrada a mi sufridor, que los domingos de partido coje su bufanda y se va con ilusión, andando paseo de Yeserías arriba junto con tantos otros rojiblancos de la Arganzuela a ver a su Atleti, porque también casualmente hemos venido a parar al que de momento sigue siendo el barrio de los atléticos, "los que gustan del fútbol de emoción".

domingo, 23 de noviembre de 2008
Paseo por Delicias

Apenas he encontrado información sobre este edificio que pasa desapercibido en pleno Paseo de las Delicias.
Una curiosa inscripción y un cierto aire meláncólico llamaron mi atención la primera vez que lo ví.
Gracias a la web www.madrimasd.org he podido saber que "fue construido por el arquitecto Julio Martínez-Zapata Rodríguez entre 1901 y 1914 en estilo neomedievalista pero utilizando el ladrillo de la arquitectura neomudéjar madrileña" para albergar el Instituto del Pilar para la educación de la mujer y huérfanas hijas de Madrid. Actualmente es un colegio confesional católico concertado.

Me gusta imaginar que por las mañanas, muy temprano, Sor Josefa, bajita, de piel muy blanca, cara redonda y sonriente, barría la entrada mientras Pepe el lechero con camisa y gorra azul subía hacia Atocha en su bicicleta.
Dentro, por los pasillos, correteaba la pequeña Paloma de pelo negro y ojos grandes que soñaba con ser enfermera.



